La Humildad

Salmos 51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios

2 Crónicas 7:14
si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.

El significado de quebrantamiento:

Si primero no se quebranta el espíritu, no puede humillarse el corazón. Es una obra tanto de Dios como del humano.  La obra de Dios consiste en mostrarnos nuestra condición y hacer provisión para salir de la misma.  Nuestra parte es decidir arrepentirnos e inclinar nuestra cerviz endurecida y tomar la solución de Dios aunque parezca dura a nuestros ojos.   Quebrantarse es doblegar al yo – y someter la voluntad a Dios, es entregar los derechos, despojándonos de nuestra gloria y rendirlo todo a Dios. No tiene que ver con emociones o sentimientos que son externos.  Es algo espiritual, es interno, los sentimientos y emociones son cambiantes, se mueven según las circunstancias.  Es el principio de un avivamiento, en ti.

La dureza de corazón no permite el quebrantamiento.

El “yo” trata de vivir la vida cristiana – al humillarnos reconocemos que yo no puedo hacer en la carne lo que requiere una obra del espíritu.  No vivamos por sentimientos, de acuerdo a las circunstancias; vivamos por lo que Dios dice en su Palabra.

¿Qué es la humildad? No es auto condenación, no es vestirse de ciertas ropas, Es un estado de completa dependencia en Dios, la humildad es vestirnos de la naturaleza de Jesús.  El dijo: aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.

La humildad es una de las disciplinas menos practicada en los discípulos de nuestro tiempo.  Sin embargo, la humildad es la raíz de toda virtud.   El orgullo, o la pérdida de humildad, entonces, es la raíz de todo pecado y mal, fue de esa forma como cayeron los ángeles antes del hombre.  En el cielo y en la tierra, el orgullo — la auto-exaltación — es la puerta, es el nacimiento y la condenación al infierno.   Nuestra redención incluye la restauración de la humildad perdida, es la relación original y la verdadera del cristiano ante Dios.   Jesús vino a traer la humildad de vuelta a la tierra, a hacernos participantes de esa humildad y, por ella, salvarnos.  La humildad de Jesús jugo una parte muy integrante en su sacrificio en la cruz.  Así como necesitamos conocer el primer Adán y su caída, para conocer el poder del pecado dentro de nosotros, también necesitamos conocer el último Adán y Su poder para dar una vida de humildad tan real, permanente y dominante.

La verdadera humildad vs la falsa humildad.-

¿Cómo se puede distinguir la verdadera humildad de una falsa humildad?  La humildad genuina es también mansa.  O sea todo el que falsea humildad se descubrirá por la falta de sometimiento a la autoridad.

¿Cómo puede uno humillarse?

a)   Reconociendo el pecado de orgullo en nosotros.  Pídale a Dios que le muestre en qué áreas de tu vida reina el orgullo y Arrepiéntase, pidiendo perdón

b)  Desarrolle abnegación, (Sacrificio que alguien hace de su voluntad, de sus afectos o de sus intereses) sumisión y dependencia de la voluntad del Padre.

Shalom –

Oracion pidiendo humildad (upon request)

 

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