Las dos caras del enojo

enojo

Salmos 37:8 Deja la ira, y desecha el enojo; No te excites en manera alguna a hacer lo malo.

Efesios 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,

El enojo se encuentra en todas partes: en el hogar, en el trabajo, en la iglesia, en el gobierno, en los sitios públicos, etc.  hasta enojo con uno mismo.

¿Qué es el enojo?  Es un conjunto de  fuertes emociones que involucra el cuerpo, la mente y la voluntad por algún desagrado instantáneo, generado por una contrariedad  de agravio o insulto.   El enojo es parte de nuestra naturaleza humana original (no caída), al igual que el amor.   No es necesariamente pecaminoso pues la escritura dice “Airaos”, pero no debemos de llevar el enojo fuera de los límites que Dios ha establecido, pues si lo hacemos entonces se convierte en pecado, cuando se levanta sin causa o es excesivo y prolongado y damos lugar a Satanás para destrucción en nosotros y los demás.  El enojo fue intencionado no para vivir en nosotros, sino despertarnos para llevar a cabo una justicia.

Existen Dos clases de enojo: definido o distorsionado: El enojo definido surge a partir de una falta cometida, algún trato de injusticia, por robo, mentiras o algún fallo.   Es un enojo valido.  Esta es la clase de enojo que Dios experimenta.  Aqui es donde las escrituras dice: Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo

El enojo distorsionado no es un enojo valido; este se origina por un simple disgusto, un deseo no satisfecho, un esfuerzo fallido o cualquier cosa que no tiene que ver con transgresión moral.  Las emociones de ambos son intensas; la diferencia existe en la respuesta o solución al problema existente.  Este es el enojo que debes desechar.

¿Cuál es el propósito de Dios con el enojo humano? Motivarnos a tomar acciones positivas cuando nos encontramos ante una injusticia.  Nos pone en contra de la persona, el lugar o el objeto que provoco la emoción, para hacer justicia o arreglar lo dañado.

Ejemplo de enojo definido – Juan 2:13-1713 Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14 y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15 Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16 y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. 17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume.  ¿Qué provoco el enojo de Jesús? El hecho de que los escribas, sacerdotes y líderes habían permitido a los comerciantes entrar en la casa de Dios, no solo para vender sus mercaderías, sino también para engañar y robar a la gente.  El celo por la casa de Dios le llevo a establecer el orden que Dios habia mandado.

Ejemplo de enojo distorsionado – no valido, un simple disgusto, las emociones son bien intensas, a situaciones que no son genuinamente ofensivas – dijo un hombre llamado Will Rogers – las personas que vuelan con iras siempre aterrizan mal.

El enojo de Naaman – 2 Reyes 5:11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.  Naaman se enojo porque el creo expectativas en su mente que no fueron cumplidas de acuerdo a su imaginacion, casi se queda leproso sino es por la voz razonable de sus sirviente que le aconsejan a oir la voz del profeta y no la manera de como el queria ser sanado.  Naaman escucho la voz de la razón y como resultado obtuvo su sanidad y regreso para honrar al profeta.  Esta respuesta positiva es un ejemplo de cómo conducirnos con enojos distorsionados.

¿Cómo proceder cuando hay una buena razón para estar enojado?

a)   Reconozca interiormente su enojo

b)  Absténgase de responder de inmediato

c)   Localice la razón de su enojo

d)  Analice sus opciones

e)   Emprenda una acción constructiva

Muchas veces la acción que debemos tomar es el dejar ir el enojo y perdonar la ofensa, otras veces al usted orar, el Espíritu Santo le indicara el proceder correcto y constructivo para ambas partes.

Cuando hay un espíritu de enojo ya arraigado en usted, necesita liberación, pero antes tiene que perdonar la ofensa y dejar ir en perdón.

En estas festividades en que los familiares y amigos se unen para celebrar el nacimiento de Jesus, El Mesias, recuerda si estas enojado con alguien con enojo no valido o distorcionado y amenda tu relacion o evita enojarte por cosas que no valen realmente la pena, conserva la paz siendo paciente, sabiendo que Dios ama a los pacificadores.

Bendiciones – Shalom

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s